Después de dos años recupero mi espacio para reengancharme con la mujer que siempre fui, a la que debo ser leal, a la que jamás me va a abandonar.
La reencontré cerca al Faro de La Punta, un 12 de enero en la noche. Estaba asustada, pero felizmente él la aquietó y acunó su corazón. Ella despertó y ahora solo se esfuerza por ser feliz.
Bienvenida!!